Portanálisis A Riquelme le echan un capote
27/5/2026
Fuente : La Galerna
Buenos días, amigos. Bienvenidos a una entrega más del portanálisis de La Galerna. Comenzamos nuestro habitual repaso a las portadas del día con Marca, diario tocado por los dioses y ejemplo de todas las virtudes que deben adornar a una publicación coherente, seria e independiente
Ilustra su frontispicio una fotografía tomada junto al estadio del Rayo Vallecano, el cual puede observarse a la izquierda de la imagen. A la derecha, contemplamos edificios de ladrillo con agujeros en las paredes llamados ventanas. Entre ambos lados, aceras, asfalto, árboles, una farola, un paso aéreo de una acometida telefónica o eléctrica y un florero metálico gigantesco al fondo patrocinado por la UEFA.
Debajo del florero, en negrita: «EL INFORME NEGREIRA». ¿Casualidad? Los gallardos aseguran haber analizado 17 años de arbitraje, la labor de 60 árbitros y 646 asignaciones. Vamos a curiosear.
A la vista de sesudos análisis — incluyen operaciones tan completas como «sumas y restas llevando»— como el de la captura de arriba, concluyen que, durante los años en los que el FC Barcelona regaba con 8,4 millones de euros las cuentas del vicepresidente en activo de los árbitros, el gran beneficiado fue el Real Madrid.
Según la hoja parroquial de Tebas, el Barça, en un alarde de generosidad sin parangón en la historia del deporte, pagó durante lustros al número dos del colectivo arbitral español para que favoreciera a su máximo rival.
Eso es señorío y no lo del Real Madrid.
Cruzamos de acera y llegamos al diario de PRISA, pero sin pausa. No vamos a decir nada de lo que salta a primera vista y ya está normalizado. La portada de As también la preside un gran florero. Aunque nos interesa más el faldón: «Florentino salta al ruedo. Arranca hoy su campaña a las elecciones a la presidencia, que serán el 7 de junio».
Llevamos días escuchando el mantra repetido por Riquelme, sus apoyos mediáticos —casualmente los mismos regados por el sistema enfrentado con el Madrid—, sus compis de X, pans & company: el mantra de la «privatización» del Real Madrid. El candidato lleva días advirtiendo con tono apocalíptico de que Florentino planea arrebatar el club a los socios. Y va el señor Pérez y convoca elecciones.
Viene a ser algo así como: «Queridos socios, mi pérfido plan para arrebataros el club consiste en pediros que votéis democráticamente si estáis de acuerdo con que siga siendo presidente del Real Madrid».
Por lo que sea, no suena redondo del todo.
Volvemos a la portada de As, donde leíamos que «Florentino salta al ruedo». Sin embargo, quien acudió al bar de Toñín el Torero fue Riquelme. Bien, por fin un candidato serio que acude a mantener debates elevados con sectores del madridismo que, quizá por su altura intelectual, a menudo son ignorados. Además, un candidato a la presidencia del club debe velar por los intereses de todos los madridistas y acabar con el aislamiento que sufren grupos injustamente expulsados del estadio.
La mayoría de la prensa también le está echando un capote al bueno de Enrique. La radio es el mejor medio para apreciar ese acento —algunos malintencionados afirman que «cayetano»— que denota que Enrique es un ejemplo de la meritocracia, el caso de éxito de alguien quien, sin nada, apenas empeñando su Rolex o hipotecando su apartamento en la playa, tuvo que salir de España a buscarse el pan acuciado por una crisis que nos ahogaba.
Con Juanma Castaño en la COPE siguió respondiendo con vaguedades, o no respondiendo a las preguntas importantes, esas que ni siquiera le preguntaron. Repite lo mismo sin aclarar cuál es su plan. Sabemos que hay que españolizar al Real Madrid, que con él de presidente el club tendría un jugador de la selección española, por ejemplo.
Este último argumento puede llevar a la movilización de cientos de miles de millones de socios. ¿Quién querría disponer de los mejores jugadores del mundo desde la época de Bernabéu, Di Stéfano y Gento pudiendo ceñirse a un inteligente y sabio nacionalismo español, madrileño o directamente de barrio?
Nosotros estamos deseando ya que proponga la reconstrucción de la piscina del Bernabéu, cuya entrada, siguiendo su defensa de lo cañí, estaría limitada a vecinos seleccionables por otro ilustre madridista: Luis de la Fuente.
Pasad un buen día.
Ver artículo originalBuenos días, amigos. Bienvenidos a una entrega más del portanálisis de La Galerna. Comenzamos nuestro habitual repaso a las portadas del día con Marca, diario tocado por los dioses y ejemplo de todas las virtudes que deben adornar a una publicación coherente, seria e independiente
Ilustra su frontispicio una fotografía tomada junto al estadio del Rayo Vallecano, el cual puede observarse a la izquierda de la imagen. A la derecha, contemplamos edificios de ladrillo con agujeros en las paredes llamados ventanas. Entre ambos lados, aceras, asfalto, árboles, una farola, un paso aéreo de una acometida telefónica o eléctrica y un florero metálico gigantesco al fondo patrocinado por la UEFA.
Debajo del florero, en negrita: «EL INFORME NEGREIRA». ¿Casualidad? Los gallardos aseguran haber analizado 17 años de arbitraje, la labor de 60 árbitros y 646 asignaciones. Vamos a curiosear.
A la vista de sesudos análisis — incluyen operaciones tan completas como «sumas y restas llevando»— como el de la captura de arriba, concluyen que, durante los años en los que el FC Barcelona regaba con 8,4 millones de euros las cuentas del vicepresidente en activo de los árbitros, el gran beneficiado fue el Real Madrid.
Según la hoja parroquial de Tebas, el Barça, en un alarde de generosidad sin parangón en la historia del deporte, pagó durante lustros al número dos del colectivo arbitral español para que favoreciera a su máximo rival.
Eso es señorío y no lo del Real Madrid.
Cruzamos de acera y llegamos al diario de PRISA, pero sin pausa. No vamos a decir nada de lo que salta a primera vista y ya está normalizado. La portada de As también la preside un gran florero. Aunque nos interesa más el faldón: «Florentino salta al ruedo. Arranca hoy su campaña a las elecciones a la presidencia, que serán el 7 de junio».
Llevamos días escuchando el mantra repetido por Riquelme, sus apoyos mediáticos —casualmente los mismos regados por el sistema enfrentado con el Madrid—, sus compis de X, pans & company: el mantra de la «privatización» del Real Madrid. El candidato lleva días advirtiendo con tono apocalíptico de que Florentino planea arrebatar el club a los socios. Y va el señor Pérez y convoca elecciones.
Viene a ser algo así como: «Queridos socios, mi pérfido plan para arrebataros el club consiste en pediros que votéis democráticamente si estáis de acuerdo con que siga siendo presidente del Real Madrid».
Por lo que sea, no suena redondo del todo.
Volvemos a la portada de As, donde leíamos que «Florentino salta al ruedo». Sin embargo, quien acudió al bar de Toñín el Torero fue Riquelme. Bien, por fin un candidato serio que acude a mantener debates elevados con sectores del madridismo que, quizá por su altura intelectual, a menudo son ignorados. Además, un candidato a la presidencia del club debe velar por los intereses de todos los madridistas y acabar con el aislamiento que sufren grupos injustamente expulsados del estadio.
La mayoría de la prensa también le está echando un capote al bueno de Enrique. La radio es el mejor medio para apreciar ese acento —algunos malintencionados afirman que «cayetano»— que denota que Enrique es un ejemplo de la meritocracia, el caso de éxito de alguien quien, sin nada, apenas empeñando su Rolex o hipotecando su apartamento en la playa, tuvo que salir de España a buscarse el pan acuciado por una crisis que nos ahogaba.
Con Juanma Castaño en la COPE siguió respondiendo con vaguedades, o no respondiendo a las preguntas importantes, esas que ni siquiera le preguntaron. Repite lo mismo sin aclarar cuál es su plan. Sabemos que hay que españolizar al Real Madrid, que con él de presidente el club tendría un jugador de la selección española, por ejemplo.
Este último argumento puede llevar a la movilización de cientos de miles de millones de socios. ¿Quién querría disponer de los mejores jugadores del mundo desde la época de Bernabéu, Di Stéfano y Gento pudiendo ceñirse a un inteligente y sabio nacionalismo español, madrileño o directamente de barrio?
Nosotros estamos deseando ya que proponga la reconstrucción de la piscina del Bernabéu, cuya entrada, siguiendo su defensa de lo cañí, estaría limitada a vecinos seleccionables por otro ilustre madridista: Luis de la Fuente.
Pasad un buen día.